Esta mañana
encontré las fotos
de aquel Montevideo
y todo fue tan claro.
De pronto me supe
buscándote
con bostera excusa
andando
sólo, solo un paria
por la 18
y recién ahora
lo comprendo.
Nunca fui bueno
para los adioses.
domingo 31 de mayo de 2009
lunes 18 de mayo de 2009
Hoy me llamo Mario
yo queria un abuelito mario, uno que mirara con ojos de niño, uno pa ponerle boina y salir a barear. Lo quise desde siempre, no solo porque me presento a otros poetas como el roque dalton o rafael barret, tambien porque me hizo pie para que mire al otro lado del muro a la poesia, y me regalo su compañía cuando mas solo estaba.
Y claro, fue el quien me enseño a esperar que la alegria tire piedritas contra mi ventana (y a abrirla), quien me dio fuerza para guardar la angustia en su escondite. Con el me desprendi de la obligación de estar alegre y a porfiar en la loca esperanza de desactivar la lapida con el sembradío, la guadaña con el clavel, a comprender que el hombre es eso, esa batalla.
Perdonenme que no siga, las lagrimas no me dejan ver lo que las manos se niegan a escribir. Dicen que murió ayer en montevideo. Pero yo me niego a despedir a mi abuelo-compañero Mario Benedetti. Porque cuando dios o pichuco o quien sea toma entre sus manos la vida bandoneon y le sugiere que llore o regocije, uno siente el tremendo decoro de ser tango, y se deja cantar y ni se acuerda, que alla espera el estuche.
Dejame que te diga, mi viejo, que vos tambien llegaste temprano, demasiado temprano, a una muerte que no es la tuya y que a esta altura no sabra que hacer con tanta vida.
Poema en audio: Bandoneón - No tan gotán de Mario Benedetti por Mario Benedetti. Canto: Daniel Viglietti.
Y claro, fue el quien me enseño a esperar que la alegria tire piedritas contra mi ventana (y a abrirla), quien me dio fuerza para guardar la angustia en su escondite. Con el me desprendi de la obligación de estar alegre y a porfiar en la loca esperanza de desactivar la lapida con el sembradío, la guadaña con el clavel, a comprender que el hombre es eso, esa batalla.
Perdonenme que no siga, las lagrimas no me dejan ver lo que las manos se niegan a escribir. Dicen que murió ayer en montevideo. Pero yo me niego a despedir a mi abuelo-compañero Mario Benedetti. Porque cuando dios o pichuco o quien sea toma entre sus manos la vida bandoneon y le sugiere que llore o regocije, uno siente el tremendo decoro de ser tango, y se deja cantar y ni se acuerda, que alla espera el estuche.
Dejame que te diga, mi viejo, que vos tambien llegaste temprano, demasiado temprano, a una muerte que no es la tuya y que a esta altura no sabra que hacer con tanta vida.
Poema en audio: Bandoneón - No tan gotán de Mario Benedetti por Mario Benedetti. Canto: Daniel Viglietti.
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