sábado 21 de noviembre de 2009

Sabíamos los peligros
que acechaban al futuro y,
sin embargo,
no nos detuvimos.

No fue, esto es seguro,
que desdeñaramos
los riesgos,
o desconocieramos
las consecuencias
(irremediables) de
nuestros actos.

Hay que decirlo,
no fue por temerarios
ni insolentes,
de alguna forma
fuimos abducidos
y nos enamoramos.

DANGER

Me queda
la ingrata tarea
de desactivar tu querer.

Remover uno a uno
promesas y recuerdos
procurando que
al hacerlo
no estalle la esperanza.

miércoles 18 de noviembre de 2009

Tras tu partida
precipitada
certera

Marché al encuentro

de la inocencia perdida
de las ilusiones que marchito
el descuido
de las palabras caídas
en el abismo mudo
sin ecos ni reflejos posibles.

Aún cuando se
que llorar es
gritar por los ojos
desespero, yo niño
a las puertas de la teta
cuando mi insomnio
cierra los ojos
vitalizando
la panificadora esperanza
de despertar
junto a tu rostro.

Allí, donde ahora duele,
el paisaje desolador
de la almohada vacía.
Aún cuando pretenda
crecer en anarquía
no he podido liberarme
del normativo corset
que encausa
el hambre bulímico
por mi autodestrucción.

lunes 16 de noviembre de 2009

Pequeños vouyeurismos cotidianos

Enlantado camino del trabajo
procuro otear el diario
que lee mi vecino de asiento
quien, muy preocupado
porque se le pueda gastar
la tinta, entrecierra el pasquín
protegiendo su inalienable,
sagrado derecho de propiedad
para leerlo metiendo la cabeza
en medio de las hojas. Ñandú!.

Subo las escaleras
esperando la explosión
pero arriba no hay tribunas
ni a mi lado esta Palermo,
me guardo las manos en los bolsillos
ninguna multitud ruge mi nombre
y no hay quien agradecer
el Ole ole ole Cuaji Cuaji
que endulza mis oídos.

Camino lento.
Camino. Al pasar por la obra
me llevo los acordes
de una música que el melómano
no dudaría en calificar
de polución auditiva
pero a mi me mueve las piernas
mientras me alejo cantando.

Tras las horas de productiva alienación
el gusto de la porción de Guerin
se mezcla con la frescura
del beso que robo a dos amantes
parados en el anden de la estación Callao,

subte D.

El sol cae sangrando
cerca del Puente Lanoria
herido por el contacto
con las tinieblas.

Llegando a casa escucho
el retumbar de tacos
en la vereda sucia y despareja,
giro la cabeza prendido a un sueño
de tu paso trayéndote de vuelta.

Ya debería saberlo
la suerte del principiante no puede durar
en tu lugar, una extraña asustada
por el amor incandecente que enciende mis ojos
ensaya una carrerita al pasar junto a mi.
Supongo que el espejo, condolido,
me miente solidariamente.

Mientras soy teletransportado
a mi guarida del septimo piso
me llega el olor sabroso
de la cena que la vecina del 5to B
prepara para el mamerto del marido
cuya risotada tinellizada lo denuncia

despanzurrado en el sillón
posando como amo de casa.

Antes de abrir la puerta

siento la alegría de Chicha PP
que ladra, olisquea, gimotea
y al verme saluda moviendo
mucho más que la cola
dejando bien claro

que por fin estoy en casa.

De ahí en mas seré asaltado

por las experiencias espectrales
de los recuerdos que, tozudos
me acechan desde cada rincón,
en cada libro, y despúes aguardan
en tu lado de la cama.

miércoles 11 de noviembre de 2009

En el escenario de su vanidad
soñaba con esculpir su nombre
en el corazón de la humanidad
con un relieve incapaz
de ser abolido por decreto.


confundido,

equivocaba lo que supone
trascender.

viernes 6 de noviembre de 2009

Cuando el sol enciende
el spar
y la bruma se hace nube
mi nariz desbordada

denuncia

Que me escondo
de Dios,
soy un pecador
que no pagará sus culpas

Que mi mundo interior
se ha vuelto imperialista,
y arranca el disfraz mentiroso

del diario carnaval.

Que camino por las calles
imaginándolas sin edificios,
libre el paisaje de la mano civilizadora
de los hombres

Finalmente resulta
que el "progreso"
no es más que la forma cangreja
del avance humano

Sabido es que
nada puede ser tan perfectamente malo
como para no poder
empeorar